viernes, 17 de febrero de 2012

Semana del Chilcano: del 20 al 26 de febrero

Por tercer año se organiza la Semana del Chilcano y con mejorado exito se espera una verdadera acogida del publico en los bares y distintos escenarios para celebrar con la familia y amigos de la buena conversación teniendo como protagonista al buen chilcano, fresco y relajante, trago que en esta ventana hemos defendido e impulsado desde hace varios años, incluso como el complemento perfecto para el verano y el cebiche....animense a probar, a innovar y a disfrutar!!!

Este año, un poco retrasada pero siempre bienvenida, la Semana del Chilcano va del 20 al 26 de febrero... no la pueden perder!






Este año, además, luce renovada y muy motivadora la página web de la Semana del Chilcano, lo que nos invita sobremanera a participar de las distintas actividades en relación con el pisco y el chilcano, monumento de homenaje a la divina quebranta, variedad con la que se prepara el chilcano por definición, aunque nunca cerramos las puertas a las posibilidades. 

Y al hablar del chilcano hablamos de bares y de expertos, y de la ruta que nos puede llevar por los inenarrables caminos del pisco y el limón, ese peregrinaje místico hacia las tierras donde reina el ginger ale. Nuestra memoria se queda, luego de haber visto y bebido mucho, con Roberto Meléndez en el primer caso y en el centro de Lima en el segundo. El mejor barman del Perú y los mejores bares de Lima son encuentros obligados esta Semana del Chilcano.

A Roberto lo encontramos en el Bar Inglés, del Country Club, donde sigue siendo el amo y señor de los piscos. Y la huella de los bares limeños nos lleva por esos templos inacabables que representan tanta historia y tanta añoranza, tradición y magia puras. 

Ineludiblemente, la puesta en escena del chilcano nos lleva directamente a la vieja costumbre limeña de la RES, ese brebaje parroquiano que nos sitúa en el ambiente cálido del barrio y nos detiene en la paz de una amena tertulia. Y la Antigua Taberna Queirolo de Pueblo Libre es el mejor lugar para disfrutar de esa vieja y sana costumbre. Ahí donde los cantineros más experimentados de Lima sirven como hace años los poderosos piqueos que, en complicidad con las reses, hacen de la velada una experiencia inolvidable. 



Ahí están Abner o Hercilio llevando en sus bandejas ese Caucau soberano o el suculento escabeche de cojinova, las regias hueveras fritas o la imperiosa butifarra. Si esa esquina del barrio de la Magdalena Vieja hablara, la historia probablemente tendría que cambiar.... y los años siguen pasando y los chilcanos se siguen sirviendo. 

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martes, 7 de febrero de 2012

Sobre las carencias de una gastronomía peruana

Por estos días el oficio literario se ha visto de muchas maneras ligado al arte de cocinar e incluso el placer de comer. Los pasados han sido episodios de influencias y denuestos, marcado todo por un increíble afán de figurar en la escena mediática a cualquier costo. De un lado y de otro se ha dicho barbaridades y verdades, lamentablemente envueltas en un solo discurso, muy poco feliz y con mucho de mala leche. 

En el mismo El País, por cierto, ha sido publicada la nota Psicoculinaria -a propósito del revuelo comentado- en el que se explica el contexto actual de locura culinaria que vive el Perú. Se dice que el boom de la gastronomía peruana representa hoy para el país el 10% del PIB nacional, da trabajo a miles de personas y se ha convertido en el tema de conversación que rompe con todo tipo de prejuicios sociales o raciales, que aún tienen tanto peso.

Al respecto, es periodista Beto Ortiz publicó en su columna de Perú 21 una muy elocuente y hasta divertida crónica de los hechos pasados, aderezando brillantemente lo que, a su entender, se escondería mezquinamente en la mente de los protagonistas más ilustres de esa novela fallida. Sin embargo, el escritor Fernando Iwasaki, alojando en su blog en el mismo diario El País, da cuenta de una pluma mucho más sensata y da luces sobre el reto que nos espera, a propósito de tareas pendientes que no solo estarían del lado de los fogones sino, como hemos dicho desde esta ventana desde hace mucho, del lado de la cultura, el conocimiento y hasta la ciencia. Si no, de qué estaríamos hablando.....

A continuación, reproducimos el post de Iwasaki en la web de El País.... disfrútenlo!


DEBATE: GASTRONOMÍA PERUANA Y LITERATURA

El locro filantrópico


El patriotismo culinario no es perverso y hasta me inspira simpatía, pero quienes sí me parecen malignos y peligrosos son los modernos adalides de la cocina de vanguardia

Fernando iwasaki - 6 de febrero de 2012

Sospecho que todos estaremos de acuerdo en que los conceptos deextraño y extranjero suponen unas mínimas nociones acerca de lo normal y lo autóctono, pues sólo desde el idílico orden propio -aborigen o nacional- es posible experimentar pánico, estupor, perplejidad o fascinación hacia lo extranjero. A los niños de la década de los sesenta, por ejemplo, nos enseñaron que lo extranjero siempre era mejor que lo peruano, ya se tratara de ropa, chocolates o películas. Y así, cuando la dictadura del general Velasco suprimió todas las importaciones y especialmente las de juguetes, los niños de mi generación intuimos que había países a pilas y países a cuerda.
En realidad, el temor y la desconfianza hacia lo propio y lo nacional sobrevivieron a pesar de mi formación universitaria, pues cuando mi esposa estaba preparada para recibir una inyección epidural en la médula espinal y así dar a luz sin dolor a nuestra hija mayor en un hospital de Lima, el ginecólogo sacó dos frascos y me preguntó a bocajarro: “Esta anestesia es peruana y esta otra la importamos de Estados Unidos. ¿Cuál le ponemos a su señora?”. En mi descargo debo decir que aunque todos los patriotismos y doctrinas identitarias se me antojan una suerte de opiáceo narcótico, algo me decía que sería más sencillo despertarse de una anestesia extranjera que del patriotismo farmacológico.
EL PAÍS me pide una reflexión acerca del barullo montado a colación (y colisión) de un texto publicado en el blog Vano oficio, donde el escritor Iván Thays opinaba legítimamente sobre cocina, literatura, nutrición e identidad nacional; macedonia de temas que indignó a miles de blogueros peruanos y dejó perplejos a cientos de internautas croatas (“¿por qué Macedonia?”). La verdad es que siempre había pensado que mezclar la gastronomía con la identidad nacional era como preparar un arroz con mango, hasta que descubrí que ese plato se llama Kao Neawy es bandera de la repostería thai. Por lo tanto, no he vuelto a usar esa expresión para que los tailandeses no piensen que me río de su gastronómica identidad nacional, porque insondables son las recetas del Señor.
Sin embargo, estoy de acuerdo con Iván en que el concepto de identidad nacional adherido al cine, la literatura, el fútbol o la gastronomía, no añade nada singular o de intrínseco valor. Ahí están las pobres concursantes de Miss Universo desfilando elegantísimas en sus identitarios trajes típicos nacionales, para que al final siempre gane la que mejor desfiló en traje de baño. No hay derecho.
Como de la literatura jamás podría vivir, desde hace más de 15 años vivo de la enseñanza del flamenco en Andalucía, como haría cualquier peruano de apellido japonés instalado en Sevilla. Pues bien, gracias a mi trabajo he advertido que a miles de paisanos míos también les indigna que los músicos andaluces hayan incorporado el cajón peruano a la percusión flamenca. ¿Debería rasgarme las vestiduras por el uso espurio de un instrumento peruano en España? Si en nombre de la identidad nacional los peruanos le arrebatamos el cajón a los flamencos, los españoles nos quitarían la guitarra y entonces los peruanos tendríamos que expropiarles la papa y desde España –con toda la razón del mundo- nos dejarían sin el idioma, y todos acabaríamos más ignorantes, más aburridos y peor alimentados.
Una cosa es alimentarse y otra muy distinta aplacar el hambre. Una cosa es el arte de comer y otra bien diferente la ciencia de nutrirse. Existe la cocina peruana, pero ello no implica que exista una gastronomía peruana, porque la gastronomía supone una tradición literaria, una sensibilidad cultural y la historia de esa sensibilidad. De hecho, la relación que hay entre cocina y gastronomía es la misma que encontramos entre erotismo y sexualidad. La sexualidad puede existir sin el erotismo, pero el erotismo precisa de la sexualidad. De ahí que elboom de la cocina peruana no suponga el boom de la gastronomía peruana, porque ninguna figura relevante de la literatura o la historia peruana ha escrito un libro semejante a las Memorias de cocina y bodega (1953) del mexicano Alfonso Reyes, maestro de Borges y Octavio Paz. En el Perú recién están apareciendo precursores estudios gastronómicos y los primeros tratados de nutrición, aunque tampoco hay que confundir la gastronomía con la nutrición, pues entre la gastronomía y la nutrición existe la misma relación que encontramos entre el erotismo y la educación sexual. Y especialistas hay en educación sexual que no se han comido ni una rosca y por lo tanto nunca serán gastrónomos, porque para ser gastrónomo hay que ser promiscuo.
En mi casa la promiscuidad culinaria era lo normal, pues cada una de las cuatro ramas de mi familia venía de un país distinto: Perú, Ecuador, Italia y Japón. Y como lo propio es lo que cada uno come en su casa, para los Iwasaki Cauti lo cotidiano era pasar del «Lomo Saltado» al Katsu-dom, del Ossobuco a los «Llapingachos», del Suki-Yaki al Minestrone y de los «Muchines» al «Ají de Gallina». Más bien, lo que a mí me extrañaba era que mis amiguitos del colegio no conocieran todos esos platos, porque yo ignoraba que no eran platos peruanos. ¿Y cuáles son los verdaderos platos peruanos?
En realidad, los peruanos compartimos el mismo imaginario culinario con todos los países andinos, pues el peruano Lomo a lo Pobre se llama Churrasco en Ecuador, Bandeja Paisa en Colombia, Majadito en Bolivia y Pabellón en Venezuela. Lo que cambia es el sabor, la sazón, el punto, la sensibilidad y todos esos misterios que descifran los gastrónomos. ¿Cómo podríamos presumir de la peruanidad del Tacu-Tacu si es la misma vaina que el Gallopinto de Costa Rica y los Moros y Cristianos» de Cuba? En América Latina abundan guisos que tienen nombres distintos aunque sean iguales, pero reconozco que lo más divertido es toparse con platos que tienen el mismo nombre, aunque en cada país sean absolutamente diferentes: el caso paradigmático es el locro.
En efecto, de Uruguay a Venezuela, pasando por Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, el locro puede ser una caldereta de vaca, una sopa de papas y queso fresco, una humita o tamal, un puré de choclo y calabaza, una cazuela de papas con charqui o un guiso de pollo. El locro es tan filantrópico, que consiente generoso diversas variantes nacionales e incluso regionales, porque sólo entre Perú y Argentina reconocemos más de siete versiones de este plato que tiene como base el maíz, la papa y el zapallo. El locro es de todos y de nadie.
No existen cocinas puras, impolutas y aisladas, pues hasta la milenaria cocina japonesa se benefició del arte de freír pescado de los misioneros españoles y portugueses, de quienes aprendieron a preparar tempura, un plato nada sospechoso de mestizaje. ¿Y qué ocurriría con la cocina europea si de pronto desaparecieran las papas, los tomates y los pimientos? ¿Qué harían suizos, belgas y franceses sin nuestro chocolate? ¿Y por qué tiene que ser nuestro si la Sacher torte vienesa debería ser patrimonio de la humanidad? Nuestro-nuestro -lo que se dice nuestro- no hay casi nada, porque hasta los secos de res, cordero, gallina o cabrito que guisamos en Ecuador, Perú y Bolivia, vienen del quorma afgano y el tallin magrebí.
Si a Iván Thays no le disloca la cocina peruana está en su derecho y él se la pierde, pero reprocharle que no crea que la cocina peruana sea lonon plus ultra de la gastronomía mundial sí es una arbitrariedad. De todos los ceviches que se cuecen en limón por América Latina el que me encanta es el peruano de toda la vida, pero desde que en Lima me infligen sofisticados ceviches de vanguardia elaborados con zumos de mandarina o jugos de maracuyá, sin duda prefiero los ceviches chilenos y mexicanos. Por eso cuando voy a Lima y no consumo el promiscuo menú ítalo-peruano-nipón-ecuatoriano de la casa de mis viejos, me voy corriendo a comer a El Suizo de La Herradura (tiene mandanga que mi restaurante peruano favorito se llame El Suizo), donde los ceviches todavía son como tienen que ser y los suspiros limeños aún no han sido deconstruidos.
En realidad, el patriotismo culinario no es perverso y hasta me inspira simpatía, pero quienes sí me parecen malignos y peligrosos son los modernos adalides de la cocina de vanguardia, porque han impuesto que el gigantesco tamaño de los platos sea inversamente proporcional a la insignificante cantidad de comida que nos sirven, de modo que comiendo menos encima paguemos más. Como Dios es peruano espero que los condene a comer sin arroz, que por cierto es de origen chino.
Fernando Iwasaki (Lima, 1961), escritor e historiador peruano. Sus últimos libros son Arte de introducir (Ranacimiento), Sevilla, sin mapa y España, aparta de mí estos premios (Páginas de Espuma).

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viernes, 3 de febrero de 2012

Libros de gastronomía peruana compiten por los Premios Gourmand Books de París

Recibimos esta semana la nota de prensa de la Universidad de San Martín de Porres sobre la carrera en que se encuentran, en etapa final, 3 libros de su casa editorial sobre gastronomía que se disputarán los Gourmand Books París 2012.

En efecto, los libros han sido elegidos finalistas en los premios Gourmand World Cookbooks Awards, el más reconocido concurso mundial de gastronomía y vino, otorgado por la organización Gourmand International que preside Edouard Cointreau.


Los libros finalistas son: “La Ruta de la Papa, de los Andes Peruanos a Europa”, de la periodista e historiadora Sara Beatriz Guardia, nominado en la categoría Mejor Libro del Año; “El Gran Libro del Postre Peruano” de la chef Sandra Plevisani, nominada en la categoría Mejor Libro de Cocina; y “La Cocina Mágica Asháninca” escrita en conjunto por el historiador Pablo Macera y el antropólogo asháninca Enrique Casanto, nominado en la categoría Mejor Libro Ilustrado.

El Dr. Juan De la Puente, director del Fondo Editorial de la USMP, señaló que para la universidad es una satisfacción que tres de los cinco libros peruanos, finalistas en estos reconocidos premios, sean de la USMP. Dijo que “las publicaciones son el resultado de investigaciones llevadas a cabo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología cuyo decano, el Dr. Johan Leuridan, también ha reconocido la organización Gourmand International y el Sr. Edouard Cointreau”.

Los libros de la USMP seleccionados compitieron este año entre más de 7 mil publicaciones procedentes de 162 países. Los premios de la organización Gourmand International son considerados los más importantes del sector editorial agroalimentario y serán entregados el 6 de marzo en una ceremonia especial en el histórico teatro Les Folies Bergere, de París.

Estos son los libros finalistas:

“La Ruta de la Papa, de los Andes Peruanos a Europa”, de Sara Beatriz Guardia. Señala la autora que ningún producto alimenticio como la papa tuvo que recorrer tan largo viaje y extraordinaria aventura para cubrir todo el planeta. Su gran versatilidad para adaptarse a diversos climas y condiciones, aunada a su delicioso sabor y características alimenticias, permitió este importante logro. Superando dificultades, temores y desconfianza, la papa se ha convertido en un producto indispensable tanto en la cocina popular como en las más sofisticadas recetas de renombrados chefs. Este libro describe estas historias narradas por expertos y especialistas de España, Italia, Reino Unido, Francia, Bélgica, Irlanda, Alemania y Suecia. Sara Beatriz Guardia también es autora de otro memorable libro sobre la papa, “La Flor Morada de los Andes”, premiado como el Mejor Libro de Gastronomía del Mundo en los Gourmand Books Awards del 2004, traducido al francés e inglés; esta versión, “Peruvian Potato, History and Recipes, fue finalista en los mismos premios al año 2009, obteniendo el segundo lugar.

“El Gran Libro del Postre Peruano”, de Sandra Plevisani
 La reconocida chef hace un repaso por las más importantes recetas dulceras del Perú. La repostera viajó por distintos lugares del país con el objetivo de rescatar las más importantes recetas de los postres regionales. En el libro también encontramos historias poco conocidas de distintos insumos para la repostería y textos sobre el origen del azúcar y de los postres tradicionales más deliciosos.

“La Cocina Mágica Asháninca”, de Pablo Macera y Enrique Casanto.  Este libro realiza una aproximación a un espacio, una historia y una realidad habitualmente ignorados, un aporte para entender mejor la riqueza cultural asháninca a partir de su gastronomía (sus utensilios, sus productos y su forma de preparación y de consumo), la que constituye una forma de lucha cultural y una línea de resistencia frente a la presión de la modernidad. El libro considera las distintas actividades vinculadas al proceso alimentario además de narraciones que asocian los alimenticos con tradiciones y leyendas rescatadas por el autor asháninca Enrique Casanto.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Actividades en Lima por el Día del Pisco Sour 2012



Para que todos puedan participar de las distintas actividades y atractivos que los distritos de Lima ofrecen para este 4 de febrero celebrar como es debido el Día Nacional del Pisco Sour, les entregamos un recuento de lo que se viene.....



- El municipio de San Miguel organiza el X Festival de Pisco Sour en el parque de la Media Luna, los días 3 y 4 de febrero.

- Para esas mismas fechas la Municipalidad de Jesús María celebra su VI Festival de Pisco Sour, en el parque Los Próceres (cuadra 17 de la avenida Salaverry), y Pueblo Libre hará lo propio en la Plaza Bolívar.

- Barranco brindará en su parque Municipal los días 3, 4, 5 de febrero, mientras Independencia prepara el pisco sour más grande del mundo para registrarlo en el Récord Guiness.

- Santiago de Surco, con el IX Festival del Pisco Sour 2012 en el Parque de la Amistad, que se extiende del 2 al 5 del mes del carnaval.

- Magdalena ha escogido los días 4 y 5 para organizar “De cajón con el Pisco Sour en Magdalena”, un evento que se realizará en el parque Central Túpac Amaru.

- El miércoles 1 al domingo 5 de febrero en Miraflores se realizará la “Feria del Pisco” en la Plaza Fashion de Larcomar, evento en donde participarán seis de las más importantes bodegas de pisco del Perú.

viernes, 27 de enero de 2012

Recetas del verano (1): Cebiche de pescado y Aguaymanto sour


CEBICHE DE PESCADO

1 kilo de pescado 
2 cebollas grandes 
12 limones
Ají limo 
Sal

Puede utilizarse cualquier clase de pescado, como cojinova, bonito, tollo, corvina, lenguado, pejerrey o perico, lo importante es que aquel que escojas este fresco. 

Cortar el pescado obteniendo los dos lomos, sin espinas y sin piel. Cortar en cubos parejos, de no más de 2 centímetros aproximadamente. En el caso del tollo, sumergir los trozos en agua con hielo y sal por media hora. 

Extrae el jugo de los limones. La cebolla se corta en una delgada juliana. 

En un bol colocar los cubos de pescado, agregar el jugo del limón. Mover esta mezcla después de 10 minutos, dos o tres veces.  Agregar la cebolla y el ají limo, y seguir removiendo la mezcla. Sazonar a gusto. 

En algunas preparaciones se agrega apio o kión picado, también ajo molido en pequeñas cantidades. Estos agregados son opcionales, no indispensables.  

Para presentar el plato puedes acompañar el cebiche con hojas de lechuga y guarnición de choclo o camote sancochado, de preferencia amarillo. Algunos prefieren utilizar yuca sancochada e incluso cancha serrana tostada. En el norte del Perú se utiliza también las sarandajas (frejolitos cocidos) y chifles (plátano frito en hojuelas). También se estila colocar sobre el plato servido un poco de culantro (cilantro) picado muy finamente. 



AGUAYMANTO SOUR
                                         

1 ½ oz. de pisco de damascos 

1 oz. de pisco quebranta 
3 oz. de jugo de aguaymanto 
1 cdta. de azúcar 
Hielo 


Poner en una licuadora todos los ingredientes y licuelos durante 1 minuto. Servir en un vaso y decore con un aguaymanto fresco. 






II Pre Pisco Sour Fest - Surco 2012


miércoles, 25 de enero de 2012

Madrid Fusión 2012: la fiesta de la gastronomía en sede mundial


La fiesta de la gastronomía en el mundo se inició ayer y va hasta mañana jueves en el corazón de Madrid, en el corazón de la movida gastronómica mundial. La cocina peruana estará presente de muchas maneras, pero principalmente por sus cultores y su influencia, cada vez más creciente, no solo entre fogones y fogoneros sino entre comensales y aficionados. Todo un reto el que nos espera con miras al futuro este de consolidar nuestra gastronomía y que sea parte integrante de festivales como este de Madrid que en este 2012 llega con el lema de "las puertas del futuro", mirando no solo las perspectivas de técnica sino, sobre todo, las de los nuevos insumos del mundo como despensa y de la responsabilidad social del cocinero como una convicción de respeto hacia el medio ambiente y los comensales.


Como señala la web oficial, en esta edición de la feria se cumplen diez años desde aquel lejano 2002 en que nació este congreso culinario con tanta ilusión como ambición.


Hoy como entonces la cumbre son sus ponencias, sus actividades, los cocineros que se suben a los escenarios del Palacio de Congresos para mostrarnos en qué están trabajando, cuáles son sus nuevos platos, sus nuevas técnicas. 


El responsable de la apertura del congreso ha sido Fernando Pérez Arellano (Zaranda, Lluc Major, Mallorca), quien ha interpretado ante los asistentes una sinfonía genial de variaciones en torno a la liebre. Un borsch de liebre y tortellini, un lomo de liebre con jugo de quinina y vino tinto y una pastela de liebre de marcadas influencias magrebíes.


Inmediatamente ha llegado el momento de disfrutar del trabajo de Fernando del Cerro (Casa José, Aranjuez) con las verduras. La suya ha sido una ponencia sorprendente: "lo primero que quiero hacer, antes de hablar de verduras, es quitarles ese apellido de cocina sana que representa solo una parte de lo que pueden ser en la cocina".  Del Cerro ha elaborado varios platos en los que los vegetales, siempre protagonistas, se elaboraban mediante el empleo de distintas grasas que transforman nuestra experiencia conocida en el mundo verde: tuétano, foie, tocino, aceites de argal, de aguacate, de almendra, de mariscos... La grasa, en cada caso, determina la verdura.


Miguel Ángel de la Cruz (La Botica, Matapozuelos, Valladolid), por su parte, nos ha permitido comprobar cómo su entorno continúa inundando de ideas su mente y su cocina. Su ponencia, una oportunidad para conocer su impresionante trabajo con las hierbas y plantas medicinales de su tierra. Entre sus ingredientes: cardo mariano, piñones, por supuesto, raíz de cardo corredor, piñas... El bosque en su cocina.


Ángel León (Aponiente Cádiz) ha realizado un recorrido por su trayectoria culinaria personal recordando cada uno de los hitos que lo han llevado a convertirse en el chef que mejor interpreta el mar desde la tierra: elaboraciones con plancton, embutidos del mar, paisajes subacuáticos o su interpretación de la cadena trófica nos han conducido a su última creación: el mar en movimiento.










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